Archive for 30 mayo 2008

The Hi-Risers

mayo 30, 2008

Se llaman Hi-Risers y vienen desde Rochester, Nueva York. Llevan sacando discos desde hace 10 años, y hasta el momento tienen publicados 5 discos, una recopilación editada en España, y discos conjuntos con Kaiser George y Eddie Angel.

Su último trabajo se llama “Once we started”, ya comentado en el fantástico e-zine Kick Out the Jams, y es la excusa perfecta para verlos de gira por tierras españolas, en concreto tienen abiertas ni más ni menos que 10 fechas a lo largo y ancho de nuestra geografía.

Las acertadas notas promocionales del último disco dicen lo siguiente:

“No compres este disco si no te gusta el Rock and Roll. Frenéticas canciones roqueras, bonitas baladas con esquemas a lo Beach Boys, y todos los tipos de invasión británica y las mejores influencias del Rock and Roll americano, además de la mejor guitarra Telecaster de la década. Una vez que empiezas, te convertirás en un fan para siempre”

Cada una de estas palabras es una verdad universal, y ver una actuación de Hi-Risers es un inyección de vitalidad, un pelotazo de Rhythm and Blues. Cierras los ojos y su música te transporta a gloriosas décadas pasadas plagadas de excitantes sonidos. El Rockabilly de la Sun, Johnny Burnette o Gene Vincent; imprescindibles pioneros como Chuck Berry o Bo Diddley; Doo Wop, Country, Surf Music, Link Wray… en el saco musical de Hi-Risers cabe todo tipo de buen Rock and Roll, con un sentido de la pluralidad semejante a fenómenos como Rockpile, NRBQ, Morells o Skeletons.

Tienen un montón de intachables influencias, pero su repertorio de temas propios es apabullante, tanto como su enérgico y nítido sonido de guitarras. En sus canciones nombran a Bo Diddley, Ringo Starr, Link Wray o Keith Richard; reivindican la “ponzoñosa” amistad de Johnny Walker, Jim Bean y Jack Daniels a ritmo de country saltarín, y proclaman a los cuatro vientos los solos de guitarra construidos con tan solo una nota.

Los Hi-Risers no cambiarán el mundo, su imagen no es la del artista torturado, y su único compromiso social es hacer pasar un buen rato, arrancar una sonrisa y conseguir que la audiencia sea feliz mientras suenen sus discos, o mientras dure uno de sus excitantes conciertos.

Si podéis acudir a alguna de sus actuaciones no lo penséis dos veces. Ahí va el calendario de la gira española de Hi-Risers.

Thur May 29th
Screamin’ Festival
Barcelona (Pineda De Mar), Spain

Fri May 30th
Sala Beat
Tomelloso, Spain

Sat May 31st
Sala Wah Wah
Valencia, Spain
W/DJ Charly Faber

Sun June 1st
Four Seasons Club
Castellon, Spain

Mon June 2nd
Savoy Club
Gijon, Spain

Tue June 3rd
El Cocodrilo Negro
Ponferrada, Spain

Wed June 4th
Sala La Nesa
Santiago, Spain

Thurs June 5th
El Sol
Madrid, Spain
W/The Moonstones & DJ Marta Sex Museum

Fri June 6th
Auditorio Bastero
Andoain, Spain

Sat June 7th
Helldorado
Vitoria-Gastiez, Spain

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Dom Mariani y Darryl Mather: The Someloves

mayo 22, 2008

Hablar del Rock and Roll “made in Australia” equivale a hablar de una forma muy particular de entender la música en sus diferentes variantes y estilos. Easybeats, AC/DC, Radio Birdman, Saints, Paul Kelly, The Scientists, Hoodoo Gurus, The Hitmen, Beasts of Bourbon solamente son algunos favoritos de una extensísima lista de grupos que tan buenos momentos recogen en sus discos. Un universo musical plagado de mundos paralelos de Punk en permanente estado de combustión espontánea, alterado Power-Pop, enérgico Garage clásico puesto al día, e incluso infecciosos sonidos de Blues pantanoso.

La cosa es simple, basta escuchar esas grabaciones para darse cuenta que lo que distingue estos grupos del resto es la pasión con que atacan su música. Muchos intentan imitarlos pero solo hay unos AC/DC, Radio Birdman, Saints o Scientists… y con solo escuchar un acorde sabes que son ellos, anteponen la expresividad al virtuosismo, consiguen un propio estilo y transmiten sensaciones y emociones pero sin sonar pretenciosos, solamente empatía entre guitarra, bajo y batería, y lo más importante, mucho talento.

En definitiva, el Rock and Roll australiano es un género musical por derecho propio tan fascinante como misterioso en su sencillez y urgencia. Uno no se cansa de descubrir sorprendentes grupos. Aunque de nuevos no tienen nada, una de las sagas más fascinantes de los sonidos procedentes de las antípodas es la formada por Dom Mariani y Darry Mather, ambos protagonistas de una de las más grandes bandas de Pop clásico de guitarras de todos los tiempos: The Someloves. Lo suyo es Pop entendido como un “todo”, no como un estilo encorsetado y ceñido a su papel clasificador, sencillamente Rock and Roll basado en la “canción” que tan bien ha definido Paul Collins en su autobiografía:

“Elvis, la Motown, la Invasión Británica, el Sonido de la Costa Oeste, el Sonido Detroit, el Sonido de la Costa Este, el Sonido Memphis e incluso el Sonido Nashville, todos combinados en un solo single rompedor. Eso era lo que yo quería conseguir”

… y desde luego que lo conseguiste Paul!!!, y de nuevo lo ha logrado con su flamante nuevo trabajo. Pero volviendo a Australia y a los Someloves, Darry Mather procedía de los seminales Lime Spiders de Sydney. Tocó la segunda guitarra y grabó con ellos un mítico doble single, allá por el 82, de estilo garage y fuertemente influido por las bandas de recopilatorios como “Nuggets” y “Pebbles”, no obstante el clásico de garage sicodélico “You’re gonna miss me” de 13th Floor Elevators influyó decisivamente en Darry. Pero al poco tiempo Lime Spiders empezaron a tomar un rumbo más hard-rock, y para alguien como Mather cada vez más loco por las canciones Pop de Beatles, Badfinger, Big Star o Raspberries, el cambio no le agradó en absoluto, y decidió abandonar la banda.

Paralelamente, Dom Mariani (el otro cerebro de Someloves) desde Perth creció escuchado a Beatles, Beach Boys, Monkees y sobre todo Creedence Clearwater Revival de los que era gran admirador. Aunque no fue la primera vez que tocaba en bandas, su primera aventura musical “seria” fue con The Stems, con los que obtuvo cierto éxito, llegando incluso a desplazar su residencia a Inglaterra. Grabaron unos 6 singles y un LP. El estilo tenía conexión con los primeros Lime Spiders y sus influencias basadas en el Rock and Roll de garage de los 60, pero Stems ponían especial énfasis en las melodías y juegos vocales. Aunque los líderes de los Stems eran Richard Lane y Dom Mariani, el auténtico pilar del grupo era Dom, ejercía de cantante principal, guitarra solista y compositor de casi todos los temas del grupo. The Stems a pesar de tener una trayectoria admirable, finalmente el cansancio hace mella en la banda y se separan en 1987 dejando una herencia discográfica obligatoria para cualquiera que guste del añejo garage de los 60 con fuerte vocación pop.

Darry Mather tras separarse de Lime Spiders se retira unos años del mundo de la música debido a problemas de salud, pero afortunadamente en 1985 supera su grave enfermedad (leucemia, ni más ni menos), y vuelve con más energía que nunca. Rápidamente entra en contacto con Dom Mariani, que se considera gran fan de Lime Spiders, que es exactamente el mismo sentimiento de Darry hacia los Stems. Comparten inquietudes musicales muy similares y rápidamente se plantean grabar algo juntos. Estamos en 1985 y nacen los Someloves.

El nombre del grupo procede de una canción de los Real Kids titulada “Some Love like yours”. Para quién no conozca a los Real Kids decir que es una banda procedente de Boston, que desarrollaron su carrera durante mediados y finales de los 70, y poseen un maravilloso disco homónimo donde funden la energía del Punk y Rock and Roll clásico con las melodías más sentidas y delicadas. Si lo veis por ahí es una apuesta segura que no tiene desperdicio.

En 1986 Citadel records publica el primer single de Someloves con “It’s my time” y “Don’t talk about us”. Los resultados son espectaculares, dos canciones llenas de nervio que retro atraen a los Byrds y a Flamin’ Groovies, pero también a unos Ramones más inspirados en los años 60.

Al año siguiente, en 1987 Mushroom records, que ya había trabajado con Dom Mariani y los Stems, fichan a Someloves y en 1988 publican otro irresistible single que contiene “Know you now” y “Don’t have to try”, dos canciones directas que funcionan a las mil maravillas, las guitarras hablan múltiples idiomas llenos de matices mientras los preciosos juegos de voces cantan su canción, y de fondo, el sonido de la batería tan vital como el latido de un corazón cargado de vida.

Una vez que Dom Mariani deja los Stems, se centra únicamente en Someloves, y también arrincona otros proyectos simultáneos como Summer Suns y Stonefish. Es impresionante la frenética actividad de este hombre con todos sus proyectos musicales, y lo bien que los lleva a cabo, lo cual demuestra que la capacidad de Mariani para dar con la canción (casi) perfecta es incuestionable.

Darry y Dom deciden grabar un LP completo a nombre de Someloves, y afortunadamente el sello discográfico Mushroom records les ofrece un elevado presupuesto de 60000 dólares. Con esta pequeña fortuna, en 1989 graban las bases principales para el disco, y deciden viajar hasta Carolina del Norte en EEUU para ponerse en manos de Mitch Easter para la producción y mezcla del álbum. Mitch Easter fue el líder de Let’s Active a principios de los 80, produjo a los primeros REM entre otros, pero sobre todo, sabe como hacer sonar a los grupos sacando lo mejor de ellos. Con los Someloves no fue diferente, las 12 canciones recogidas en “Something or Other” (así se llamó el disco) dan buena cuenta de ello. Una lección magistral de Rock and Roll y Pop de guitarras de manual, la voz de Mariani y los coros emocionan a la primera escucha, las guitarras suenan recias, cristalinas y en ningún caso abusivas, y aunque es difícil destacar una canción sobre otra, temas como “Back on side with you”, “How she loves”, “Little town crier”, “Sunshine glove” o “I’m falling down” son capaces de arreglarte un mal día a base de música vibrante y artesanales melodías, con un sonido rico en arreglos y en matices, pero en ningún caso excesivo ni sobre producido, al contrario, 18 años después el disco suena mejor que nunca y bebe el elixir de la eterna juventud que solo han degustado los más grandes.

“Something or other” tuvo una acogida bastante buena, e incluso recibió algún premio, pero finalmente el grupo ve como se va todo al garete debido a la negativa de Darryl a salir de gira para promocionar el disco. Según él, The Someloves eran una banda de estudio y se niega a tocar en directo. Ante este panorama, Mushroom records dijo que sin gira no había segundo LP. Por otra parte, a Dom Mariani tampoco le agradó la idea de no tocar en directo, y antes de que acabaran tirándose los trastos a la cabeza, Darryl y Dom disuelven los Someloves de forma civilizada. Final a la historia; pero en el 2006, para regocijo de los fans, Darryl y Dom se volvieron a juntar para remasterizar el LP, y como resultado se publicó la reedición en CD de “Something or other”, más otro CD de singles y rarezas publicado por el sello Half a Cow Records. Quién sabe, a lo mejor después de esta colaboración se deciden a reactivar los Someloves. Ojalá.

Después de la separación de Someloves en 1990, Mariani forma los excelentes DM3 con los que graba 3 discos grandes, múltiples singles y se patean los escenarios de medio mundo. En cuanto a Darryl Mather en 1997 forma, junto al Poises Ken Stingfellow, The Original Humble Band, y al igual que Someloves es un grupo únicamente de estudio que hasta el momento han grabado dos estupendos LP’s con una calidad incuestionable. Tanto DM3 como la Original Humble Band volvieron a contar con los servicios del gran Mitch Easter a la producción, e incluso en la Original Humble Band se involucró más activamente formando parte del grupo como guitarra solista.

… y esto es todo. Para que os hagáis una idea a que suenan Someloves podéis escuchar algunos de sus mejores temas:

“Back on side with you”: juegos de voces perfectos, encendidos solos, guitarras fuzz finales, algo de sicolelia pero sobre todo mucho de Beatles y Beach Boys.

“Don’t talk about us”: la canción con más sabor a Ramones del lote y cara B de su primer single.

“I’m falling down”: precioso y emocionante medio tiempo al más puro estilo Folk-Rock costa oeste. Preciosa la voz principal de Dom Mariani y que barbaridad esos coros, las guitarras, y el teclado en segundo plano pero a la vez tan presente. Simplemente perfecta.

The Rolling Stones, "12×5"

mayo 13, 2008

Luces, cámaras, acción!!! Comienza el mayor espectáculo del mundo, los Rolling Stones tocando ante monstruosas audiencias en estadios con capacidades para 80000 almas, no en vano este hecho no viene de la nada, como es muy bien sabido, la historia, su historia, se remonta al año 1963.

Puede que los Rolling Stones de los últimos tiempos, ya no signifiquen otra cosa que una potente máquina generadora de dinero, una lucrativa empresa que alimenta muchas bocas, y en definitiva la eterna gallina de los huevos de oro. Pero hubo un tiempo en que los Stones fueron un grupo de inspirados chavales capaces de componer memorables canciones inspiradas directamente por los clásicos del Blues, Soul y del Rock and Roll, en una época de irrepetible colorido y de gran ebullición artística y creativa en toda su extensión.

La capital mundial cultural de mediados de los 60 se concentró en Londres; un joven con ganas de acción y experiencias nuevas, en Londres tenía todo lo que necesitaba: moda, cine, televisión, arte, música… Hablar del “Swinging London” equivale a hablar de Richard Fraser y Michael Cooper, de Mary Quant y de la moda en Chelsea, de Annita Palenberg y Marianne Faithful, pero sobre todo de música, emisoras de radio piratas que importaron los sonidos Negros de los USA, generaron una corriente inmensa de grupos, en un principio como fieles imitadores del estilo Blues norteamericano, pero que evolucionaron a su particular visión de la música, creando en definitiva sus propios Blues. Who, Kinks, Beatles, Hollies, Small Faces, Pretty Things, y por supuesto Rolling Stones fueron solamente algunos de sus protagonistas.

“12×5” se trata del segundo LP americano de los Stones publicado en 1964, y aunque quizás no sea ni por asomo tan brillante como lo que vendría después, se nota una clara evolución de un grupo que apuesta cada vez más por sus propios temas quedando las versiones más en un segundo plano, o por lo menos, originales y versiones están más equilibradas respecto a su primer disco también del 64.

En general siempre me han gustado los primeros discos de los grupos, esos debuts muchas veces no son los mejores pero sí los más frescos, inmediatos y espontáneos. En el caso de los temas del “12×5” muestran a unos Stones como una fantástica banda de Rhythm and Blues al gusto de la época, eran uno más entre muchos excelentes grupos británicos de Blues que pululaban. Las drogas duras aún no habían entrado en la banda, los infames sucesos de Redlands que desembocaron en la detención de algunos miembros de los Stones por posesión de narcóticos tardarían en llegar, tan lejanos y más como los tres asesinatos en el concierto de Altamont; Brian Jones por entonces era un joven y saludable fanático del Blues antes de convertirse en una figura en estado semi vegetativo y acabar sus días de forma muy triste un día de 1969 ahogado en su piscina.

Los Rolling Stones del “12×5” eran unos ingenuos chavales ávidos de experiencias nuevas y diversión, pero sobre todo estaban locos por los sonidos clásicos americanos de Blues, Rock and Roll y Soul: Chuck Berry, Slim Harpo, Howling Wolf, Otis Redding o Robert Johnson eran algunos de sus favoritos. Así lo reflejan en “12×5”, reproducen los sonidos de sus maestros con una fidelidad memorable, e incluso graban parte de las canciones en los estudios de grabación Chess en Chicago, cuna de dioses como Chuck Berry, Bo Diddley, Muddy Waters o Howling Wolf.

Como en su primer LP, en “12×5” hacen un montón de versiones. Bordan el clásico de Chuck Berry “Around and around”; los Stones a lo largo de los años han hecho muchas versiones de Berry, pero esta frenética adaptación quizás sea la mejor rendición que hayan hecho nunca.
“Confessin’ the Blues” es un oscuro blues arrastrado grabado originalmente en 1940 por Jay McShann, y que aparece en el disco de Chuck Berry de 1960 “Rockin’ at the Hops”.

Consiguen escalar las listas de éxitos de la época con una impresionante adaptación de “Time is on my Side” de la reina Irma Thomas desde los pantanos de Nueva Orleans, y se puede apreciar una evidente evolución hacia terrenos más Soul, haciéndose más patente aún con grandiosas lecturas del precioso medio tiempo de Wilson Pickett “If you Need me” y “It’s all Over now” de Bobby Womack cuando formaba parte del grupo gospel The Valentinos.

Antes de que Creedence diera a conocer el clásico “Susie Q” de Dale Hawkins, los Stones hicieron una enérgica versión de menos de 2 minutos conducida por la eterna guitarra de Keith Richards.

En “12×5” la auténtica evolución de los Stones se aprecia en las composiciones propias de Jagger/Richards o Nanker/Phelge, ambos los mismos personajes pero con distintos nombres. “Empty Heart” es uno de mis temas favoritos suyos de todos los tiempos, por su sencillez, por esa armónica, por el riff de guitarra y esos coros de Keith Richard repitiendo al final de la canción “I wanna die!!!”, pura energía juvenil y un clásico adaptado por un montón de bandas de “garage” en los USA.

“Good Times, Bad Times” es un lento y sugerente Blues clásico con un Mick Jagger dando lo mejor de sí tanto con su voz como con la armónica.

“2120 South Michigan Avenue” es una dirección postal de Chicago, ni más ni menos que el punto exacto de localización de la Chess records, cuna de los más grandes del blues y Rock and Roll eléctrico, es un instrumental en la línea de Booker T and the MG’s con la estelar colaboración de Ian Stewart al órgano.

La sensibilidad Pop sale a relucir en “Congratulations” un bonito medio tiempo semiacústico arropado con una preciosa guitarra de 12 cuerdas, salió como la cara B de “Time is on my Side”.

Asombroso también ese “Grown up Wrong”, un boogie inundado por una gran guitarra slide cortesía de Brian Jones, y con Mick Jagger cantando como si de un Howling Wolf blanco se tratara y mostrándose de nuevo como excelente armonicista.

Posteriormente a “12×5” llegaron “Satisfaction”, “Play with Fire”, “Get off my Cloud”, “The Last Time” y demás singles de éxito mundial, publicaron discos básicos como “Aftermath” y “Between the Bottoms”, hicieron una acertada incursión en la psicodelia (al menos para mí) con “Their Satanic Majestics Request”, y se reinventaron a si mismos con trabajos tan sólidos como “Beggars Banquet” o “Let it Bleed”.

Después llegaron los 70, la década de los imprescindibles “Sticky Fingers” y “Exile on Main St.”. En los 80, 90 y los actuales 2000, llegó la oscuridad, los Rolling Stones palidecen ante un pasado tan glorioso plagado de tan buenos momentos.

No descubro el hilo negro si digo que los Stones se han convertido en una de las bandas más influyentes en la historia del Rock and Roll, pero como todo, también ellos tuvieron sus inicios y sus años de aprendizaje, y “12×5” constituye un buen ejemplo de esos años, allá por el lejano 1964 cuando la magia aún existía y el Blues estaba ahí.


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