Archive for 30 marzo 2009

Greg Sage y The Wipers, primera parte

marzo 30, 2009

The Wipers nacieron como un grupo supuestamente Punk en 1977 en Portland, Oregon. El creador y líder de la “criatura” fue Greg Sage. Siempre nadaron a contracorriente; desde el principio rechazaron las reglas del negocio (promoción, giras, entrevistas…), en favor de una utópica autogestión artística y económica con el fin de controlar cada uno de sus movimientos, sin presiones ni imposiciones de terceras personas, intentando preservar, en la medida de lo posible, la pureza de su incendiario discurso musical. Como veremos Greg Sage no es ningún recién llegado, y antes de los Wipers tuvo sus propias experiencias musicales.

Desde mediados de los 60 un jovencísimo Greg Sage siente una precoz fascinación por la música y las distintas técnicas de grabación, no obstante, su padre trabajaba en el mundo de la radio, y Greg tiene la suerte de poseer un equipo de grabación e investiga durante mucho tiempo, incluso antes de aprender a tocar la guitarra, la forma de conseguir un sonido óptimo e intenso. Esta obsesión le conduce a grabar a muchos grupos de instituto de la zona.

La primera experiencia profesional “seria” de Greg Sage en el mundo de la música se produce cuando conoce a Beauregarde hacia 1969. Beauregarde es un popular luchador de “Wrestling”, que aparte de combatir tiene su propio espectáculo: el mastodóntico luchador entra al ring con una imponente chopper de tres ruedas, y antes de combatir se pone a cantar algunos temas para asombro del público. Beauregarde tiene la intención de grabar su propio disco, y rápidamente le recomiendan a Greg Sage, del que dicen que toca la guitarra como Hendrix. En 1971 se publica “Beauregarde” y el resultado no puede ser mejor, el disco es toda una obra maestra de Soul y Rhythm and Blues mezclado con sicodelia. El álbum está producido, compuesto e interpretado por el propio luchador, con la ayuda de un jovencísimo Greg Sage de 17 años. La guitarra de Sage arroja latigazos de Soul y Blues , pero siempre con un regustillo “ácido” lleno de electricidad.

Como se ha dicho al principio, en 1977 Greg Sage crea los Wipers junto con Dave Koupal (bajo) y Sam Henry (batería), en principio solo como un proyecto de estudio con idea de grabar 15 discos en 10 años. Al final no se daría ni una cosa ni otra, hicieron sus giras y los discos no llegaron a ese número, pero sus álbumes (sobre todo los primeros) son todo un ejemplo de integridad artística, evolución continua y honestidad. Aunque la actitud del “hazlo tú mismo” de los Wipers encaja perfectamente con la filosofía punk, su música va más allá de etiquetas, quizás sea esta la causa de su escasa aceptación mediática. Cuando empezaron a finales de los setenta no encajaron en la escena Punk, los años 80 fueron duros para el Rock and Roll, y en ese pequeño reducto de Garage revival o nuevo Rock americano tampoco encajaron, y en los 90 a pesar de que grupos como Nirvana, Mudhoney o Dinosaur Jr declararon abiertamente su admiración por la música de Greg Sage y the Wipers, tampoco lograron ir más allá de las fronteras de grupo de culto.

Las masas necesitan identificarse con algo, un estilo concreto, una tendencia, una marca, y en general cualquier cosa que vendan los medios de comunicación. En este contexto, la música de los Wipers, con su distorsión extrema, sus agitadas melodías, y sus desoladores paisajes de aislamiento, confusión y frustración, no encaja en los patrones de las mayorías, The Wipers no es un grupo amable ni cómodo, sus discos no son de fácil digestión, son intensos, enérgicos, eléctricos y apabullantes. Los Wipers tienen personalidad, son el grupo independiente por excelencia, y no lo que nos quiere vender la industria, como cualquiera de esos pseudo grupillos con su imagen perfectamente estudiada que son manejados como títeres.

En 1979 The Wipers publicaron “Is this real?”, un clásico instantáneo repleto de canciones breves, riffs aplastantes y directos al grano. En la sencillez está su grandeza, la banda suena sólida como el granito, son doce tremendos temas difícilmente etiquetables, cuyo nexo de unión es el estilo único de Greg Sage a la guitarra, su peculiar forma de cantar, y su característico sentido de la melodía. “Dimension 7” es una fascinante experiencia musical, es como acercarse a un precipicio y caer irremisiblemente al vacío. “Return of the rat” es pura fuerza bruta musical. En “Potencial Suicide” la tensión se puede cortar a base de retroalimentación sónica. “Don’t know what i am” alcanza la categoría de himno como quién no quiere la cosa. “Let’s go let’s go away” trae a la mente a los mismísimos Heartbreakers de Johnny Thunders. “Alien boy” es un violento guiño a las películas de ciencia ficción. El lado más Pop, siempre presente, es más obvio en “Mystery”, “Wait a minute” o “Is this real?”.

En 1981 el grupo edita “Youth of America”, un disco completamente diferente al anterior. Mientras que “Is this Real?” está formado por breves canciones más próximas al Punk, “Youth of America” es más denso y sicodélico, con un sonido menos rabioso pero más rico en matices. El grupo sigue con el formato de clásico power trío a base de guitarra, bajo y batería, pero está vez hay ocasionales arreglos de piano. En “Youth of America” las canciones son mucho más extensas, llegando hasta los diez minutos del brutal tema que da título al LP, sin duda de lo mejor del álbum con esos inolvidables abrasadores ataques de Feedback. Con el tiempo “Youth of America” se ha convertido en el trabajo más celebrado de los Wipers, y supone una ruptura de planteamientos respecto a su primer LP, pero en el fondo las pistas son las mismas: buenísimas canciones repletas de adictivas melodías, pero en esta ocasión la salvaje distorsión pasa a un segundo plano para dar mayor énfasis a las texturas y sensaciones musicales. Una obra maestra absoluta, extrema y llena de matices que se descubren con el tiempo, y cada escucha supone una experiencia nueva.

Los dos primeros LP’s del grupo en su momento fueron editados por “Park Avenue records”, pero el grupo no percibió ni un céntimo en concepto de royalties. En el 2005 Greg Sage, tras años de pleitos, recuperó los derechos de estos discos y actualmente están editados en su propio sello discográfico (Zeno Records), en formato LP con un buen prensaje y presentación de lujo. Junto a los discos de los Wipers también está disponible en “Zeno records” el excelente LP de Beauregarde.

“Return of the rat” de su primer álbum, canción excepcional y vídeo divertidísimo

Anuncios

Graham Parker "Squeezing out sparks"

marzo 19, 2009

Estamos en Inglaterra a mediados de los 70, la escena musical es aburridísima, el Rock sinfónico está en pleno auge, el Rock and Roll es una reliquia del pasado y nadie parece recordar los viejos buenos tiempos. En los Pubs la situación es muy distinta, muchas bandas recuperan la antigua rabia y nervio de antaño, y poco a poco se forma un circuito de pequeños Bares, donde además de beber cerveza, se puede disfrutar de música en directo que revive los clásicos del Rhythm and Blues y Rock and Roll primigenio, que al poco tiempo desemboca en la explosión de la música Punk. Dr. Feelgood, Count Bishops, Ducks DeLuxe o Brinsley Swartz fueron algunas de las bandas más emblemáticas del movimiento “Pub Rock”.

Es en esta época, mitad de los 70, cuando surge una nueva generación de cantantes y compositores, que incluyen a Elvis Costello, Graham Parker y un poco más adelante a Joe Jackson. Al contrario que los Punks, que crean su propia “revuelta juvenil” a base de inconformismo y ataque frontal al sistema, Graham Parker y compañía acentúan más su lado emotivo con unas letras cargadas de ingenuidad e ironía, y una música rica en originales melodías.

Graham Parker desde 1976 viene acompañado por una “super banda” llamada The Rumour, formada por miembros de Ducks Deluxe y Brisnley Swartz. El sonido es enérgico y hacen incapié en la fuerza de las guitarras, combinado con un teclado que añade profundidad a las canciones sobre una contundente sección rítmica. Editaron algunos soberbios albumes como “Howlin Wind” o “Heat Treatment”, y aunque “Stick to me” era un poco más flojo, facilitó la salida del grupo de Mercury Records para entrar a formar parte de Arista. Graham Parker en relación con su ruptura con Mercury grabó la fantástica “Mercury poisoning” no aparecida en ningún LP.

En 1979 el grupo se dispone a grabar un nuevo álbum, pero cada miembro va a lo suyo, hay demasiados “egos” y el potencial de las nuevas canciones no se aprovecha como es debido. Se dice que en ocasiones la función de un productor discográfico es actuar como mediador del grupo, y hacer que la grabación fluya con naturalidad. Sin duda esta labor la ejerció a la perfección Jack Nitzche, productor de “Squeezing out sparks”, título del siguiente trabajo de Graham Parker and The Rumour. Nitzche tenía un glorioso currículum en el mundillo del Pop, entre muchas cosas fue el “arquitecto” del muro de sonido de Phil Spector, participó en algunas de las canciones más legendarias de los Rolling Stones en los 60, y también produjo y “arregló” algunos de los álbumes más importantes de Neil Young. Jack Nitzche consiguió que el grupo sonara tremendamente sólido, emotivo y conjuntado, dotando al material del disco de un brillo especial, que treinta años después no ha perdido un ápice de intensidad y constituye toda una obra maestra de la “Nueva Ola”.

“Squeezing out sparks” es un disco de muy fácil escucha, atrapa a la primera gracias a sus pegadizos estribillos, guitarras vibrantes y un sonido más cercano al directo, como si el grupo tocara en uno de esos pequeños Pubs mientras el público bebe y se divierte. Diez canciones perfectas, sin relleno alguno, que fluyen con naturalidad y lo único que exigen del oyente es ganas de diversión, un objetivo tan básico como trascendente en el fondo. Pero “Squeezing out sparks” no se queda en la superficie, para todo aquél que esté dispuesto a bucear en dichas canciones, hay un mundo cargado de ironía donde el autor nos abre su corazón, y aunque no siempre promete un final feliz, Graham Parker es capaz de emocionar con sus certeras frases a bocajarro.

“Squeezing out sparks” abre con “Discovery Japan”, un potente tema donde las guitarras suenan como es debido, y un original y emocionante estribillo atrapa a la primera mientras Parker escupe sus emocionantes estrofas (“.. no hay nada a lo que agarrarse cuando la gravedad te traiciona y todos los besos te esclavizan”).

“Local girls” es otro clásico inmediato, arropado por un teclado saltarín, con guitarras que recuerdan a un Chuck Berry puesto al día con ritmos de música disco. De nuevo el irónico estribillo es demoledor (“No molestar a las chicas locales”).

“Nobody hurts you” no baja la intensidad del disco, toda una fiesta de guitarras rítmicas, solistas y la voz de Graham Parker de nuevo toca la fibra sensible (“Nadie te hiere tanto como tú mismo”).

“You can’t be too strong” es uno de los momentos más emocionantes del disco, elaborada solo con guitarras acústicas, el teclado de fondo, y por encima la afectada voz de Graham Parker, tan íntima y melancólica, que nos muestra a alguien deshecho por dentro aunque por fuera aparenta que todo está bien.

Con “Passion is no ordinary word” llega el punto álgido del disco, todo un festival de guitarras eléctricas y acústicas, para uno de los títulos más bellos de una canción, “Pasión no es una palabra ordinaria”, cada estrofa de Parker es un doloroso dardo a los corazones heridos:

“Funciona mucho mejor en la fantasía
La Imaginación es algo que me viene fácil

porque esto no es nada si no es irreal

cuando finjo tocarte, tú finges sentir”

Después de semejante derroche de emoción, nada mejor que un Rock and Roll directo y desenfadado. “Saturday night is dead” habla de usar algún día el pensamiento propio, de la gente que no encaja en los cánones de las mayorías, y del aburrimiento que supone un sábado por la noche que te conduce al funeral de los domingos. Será que me hago mayor que esta canción me llega al alma.

“Love gets you twisted” es otra preciosa canción, donde se nota la mano de Nitzche en esos arreglos orquestales simulados con un simple pero efectivísimo teclado. La banda camina con convicción y seguridad en una interpretación llena de sentimiento hasta el último segundo:

“El amor te retuerce todo el tiempo
los corazones están en fila, para romperse cada día


Cuando ella está en mis brazos

no puedo ver el otro punto de vista”

“Protection” es todo un “rompe pistas”, auténtica música de baile con toques de Rocksteady e incluso Reggae, con las omnipresentes y orgullosas guitarras dialogando, el teclado inquieto, un estribillo en carne viva aplicado como alcohol a una herida infectada:

“No puedo conseguir protección
Todas las bombas están detonando

y todos me dicen que no me asuste y actúe como si no me importase

por eso llevo una expresión en blanco para ocultar mi auténtica impresión

apaga las noticias de la radio, solamente enciende esta emisora”

“Squeezing out sparks” cierra con “Waiting for the UFO’s” y “Don’t get excited”, otras dos joyas que completan las 10 canciones del disco, que en mi opinión Graham Parker no ha vuelto a superar, y eso que hasta el día de hoy ha editado muchísimos discos, algunos de ellos maravillosos, como son sus últimas obras: “Songs of no consequence” (2005) con una aproximación al sonido añejo de The Rumour, o “Your country” (2004), que conduce hacia terrenos más country pero sin perder la elegancia Pop de este hombre. Sin lugar a dudas Graham Parker es uno de los grandes. Todo un genio a la sombra que aún no se ha valorado bastante.

En 1979 cuando se editó “Squeezing out sparks” también se publicó “Live sparks”, pero no en el circuito comercial sino para la radio y otros medios. En la siguiente dirección lo podéis descargar. El disco incluye las diez canciones en el mismo orden que el disco oficial, más una maravillosa versión de los Jackson Five y la “inédita” “Mercury poisoning”.

http://rapidshare.com/files/211162078/graham_parker_and_the_rumour_live_sparks.rar


A %d blogueros les gusta esto: