Archive for 29 octubre 2010

Jimmy Silva & The Goats, "Heidi"

octubre 29, 2010

Jimmy Silva es uno de esos maestros con el don innato de crear canciones perfectas, de esas que arañan el corazón con dulces ráfagas de Pop, como unos Byrds o Beau Brummels explotando a mediados de los 60 con el Folk-Rock en auge, o contemporáneos suyos como los REM cuando deslumbraban con sus primeros singles a las emisoras independientes.

Scott McCaughey (Young Fresh Fellows, Minus 5, Baseball Project…), otro héroe de la Joya de la Corona del Rock and Roll, con una extensa carrera no suficientemente valorada, siempre ha reivindicado las excelencias de Jimmy Silva a los cuatro vientos. No obstante Scott ha colaborado en algunos de sus discos, e incluso han compuesto canciones a medias.

Siguiendo la sagrada palabra de Scott, hace unos años me hice con un CD de Jimmy Silva que recopilaba dos discos, Heidi y Remnants of the empty set (de 1991 y 1986 respectivamente). Poco importa que se hiciera acompañar por una lustrosa banda llamada The Goats, o que figuraran invitados de relumbrón como gente de Beau Brummels, Poises, Smithereens o el antes citado Scott McCaughey. Entre guitarras acústicas y eléctricas, y preciosos juegos de voces, la solución se desvela, el enigma de la maravillosa canción POP se descubre, y no hace falta ser los Byrds, Big Star o Badfinger para estar entre los grandes, y menos aún ser reconocido por una mayoría que a menudo se deja llevar por la masa y no por su corazón.

Entre ambos discos hay cinco años de diferencia, pero pocos cambios sustanciales. Jimmy Silva fue un auténtico autor y creador, y más importante aún, poseedor de un sello propio caracterizado por un profundo amor hacia las melodías sin adulterar; buena prueba son estas 23 canciones que fluctúan entre diversos estilos (Folk-Rock, Beat, pinceladas de Garage, música irlandesa…), pero siempre adornadas por un Pop exquisito repleto de estribillos imperecederos.

Jimmy Silva nació en California en el año 1952. Tras vivir en primera persona los infiernos de la guerra de Vienam, en los primeros 70 tocó por la costa oeste, pero no fue hasta la década siguiente cuando fue descubierto por un público fiel, asentado en el noroeste del pacífico, amante de las buenas melodías, con un concepto amplio y abierto del Rock and Roll. Jimmy Silva pronto pasó a formar parte de la familia de Popllama junto a Young Fresh Fellows, Poises o Walkabouts, grabando algunos discos en los Egg Studios de Conrad Uno en Seattle. En 1994 Silva murió repentinamente por una varicela privándonos de su talento y sus canciones. Tenía solo 42 años y mucho camino por andar.

“City of Sisterly Love”, clásico fulminante

“I’ve got time”, siempre hacia adelante

The Adverts, "Gary Gilmore’s Eyes"

octubre 24, 2010

En 1977 en Inglaterra con la mecha del Punk prendida, un grupo de chavales de apenas 20 años que se hacían llamar The Adverts, grabarían la tremenda “Gary Gilmore’s Eyes” con escasos recursos técnicos pero mucha actitud y descaro, donde entre riff y riff recuperaban las melodías de los 60 más corrosivas sin filtro alguno, y al mismo tiempo elaboraron un tema que respiraba inmediatez y una aplastante vocación de himno.

Mientras los Sex Pistols cantaban a la anarquía o The Clash a la brutalidad policial, la banda de T.V. Smith rendía homenaje velado a los ojos de Gary Gilmore, personaje nacido bajo la mala estrella: rebelde, peligroso, violento y fanático de Johnny Cash, que tras pasar media vida entre rejas, a los 35 años por fin, acusado de dos homicidios a sangre fría, jamás volvería a ver la luz de la libertad, y Gilmore asumiendo su culpa, reclamó su derecho a ser ejecutado dignamente, y donar sus córneas a la ciencia, o al osado que se atreviera al trasplante.

El tema de los Adverts no dejó indiferente a la bien pensante sociedad británica, que escandalizada por la macabra letra, no dudó en situarlo en un digno puesto 18 de las listas de éxitos. A buen seguro un Gary Gilmore con vida esbozaría una escalofriante sonrisa.

I’m lying in a hospital, I’m pinned against the bed
A stethoscope upon my heart, a hand against my head
They’re peeling off the bandages, I’m wincing in the light
The nurse is looking anxious and she’s quivering with fright.
I’m looking through Gary Gilmore’s eyes
Looking through Gary Gilmore’s eyes
Looking through Gary Gilmore’s eyes
Looking through Gary Gilmore’s eyes

The doctors are avoiding me, my vision is confused
I listen to my earphones and I catch the evening news
A murderer’s been killed, nd he donates his sight to science
I booked into a private ward, I realise that I
Must be looking through Gary Gilmore’s eyes
Looking through Gary Gilmore’s eyes
Looking through Gary Gilmore’s eyes
Looking through Gary Gilmore’s eyes

Looking through Gary Gilmore’s eyes
Looking through Gary Gilmore’s eyes
Looking through Gary Gilmore’s eyes

I smash the light in anger, push my bed against the door
I close my lids across the eyes I wish to see no more
The eye receives the messages and sends it to the brain
No guarantee the stimuli must be perceived the same
When looking through Gary Gilmore’s eyes
Looking through Gary Gilmore’s eyes
Looking through Gary Gilmore’s eyes
Looking through Gary Gilmore’s eyes

Gary don’t need his eyes to see
Gary and his eyes have parted company

Dogs, "Differet"

octubre 2, 2010

¡Los Dogs eran fantásticos! Desde 1973 hasta el 2002, año de la muerte de Dominique Laboubée, no pararon de hacer giras ni de sacar discos maravillosos. Eran de Francia, pero al carajo con las fronteras, el buen Rock and Roll está en todas partes. ¿Como resistirse a la discografía de estos muchachos? No hay camino posible para no caer rendido.

“Different”, su primer trabajo de 1979, sigue sonando de maravilla, una auténtica patada en el culo de energía, vitalidad y primorosa insolencia elaborada a base de una dieta estricta de Flamin’ Groovies, Velvet Underground, Byrds o Buddy Holly, sin olvidar al siempre reivindicable Peter Perrett, dandy maldito superviviente a mil pinchazos de hipodérmica. Y como no, aunque en 1979 el Punk era casi historia, en “Different” se aprecia la deuda de Sex Pistols, en su desgarradora crudeza, pero pasada por un tamiz más Rhythm and Blues y Pop.

“Different” siempre será uno de mis discos favoritos, trece canciones perfectas, breves, intensas, que hablan más allá de un sonido o una producción. Nada de modas, ni apariencias, solo tres chavales que aman la música, no hay mensaje ni conclusiones, tan solo ese nervio, esa manera de tocar y cantar, y sobre todo esas canciones, segunda piel de magullado corazón de Rock and Roll.

Suena “A different me”, tan próxima al Pop de los 60 como al Punk o al Rock and Roll clásico, y automáticamente se eleva el espíritu. “Words” con esa armónica, desbordante pasión y guiño a la Velvet, la convierten en favorita. Sus raíces Soul y Rhythm and Blues las inmortalizan en las eternas “Fortune teller” y “Nobody but me”, pero encuadrándolas en su sonido propio. “I’m real” es otro pelotazo con un gran riff escuela Bo Diddley, propulsado por el Punk más infeccioso. “Stranger than me”, delicada y enérgica, les sitúa en la primera liga del Power-Pop y adelanta lo que harían después los maravillosos Barracudas. Y luego se cuela “(I’m gonna learn to) live with it”, otra joya más, donde la unión de Buddy Holly y Only Ones no es mera casualidad. Por si fueran pocos clásicos en un solo disco, ahí están “Terminal state” (otra debilidad), “The Greatest gift” o la final, y más relajada, “Sally’s eyes”. Intachable de principio a fin.

Esta entrada va dedicada a Oscar, porque le gusta el grupo, y sobre todo por ser una fuente de inagotables descubrimientos.


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