Guadalupe Plata

Echando la vista atrás en este blog, casi todos los ilustres protagonistas, o bien están muertos o son viejas glorias a punto de cumplir su “último telediario”. He de decir en su defensa, que ni el tiempo ni los cambios erosionarán su esencia, una milagrosa razón para creer en una música inmortal gracias a su grandioso legado pasado, pero también a un presente preservado por un número de buenas bandas que aportan su pequeño grano de arena en la escala evolutiva de esta música.

Gudalupe Plata son un claro ejemplo de clasicismo bien entendido. Tocan primigenio Blues rural, aquel que tocaban Charlie Patton y Skip James en los lejanos años 20, o más adelante Elmore James y Hound Dog Taylor deslizando psicóticos acordes por su guitarra Slide, sin olvidarse de los demoniacos exorcismos del más insano Garage-Blues de los Gories y Billy Childish, en un Boogie eterno que escupe esputos de John Lee Hooker, sin olvidarse de la invasión británica de grupos como Yardbirds.

Esto no es el sur profundo de USA, ni estamos en el Delta del Mississippi. Guadalupe Plata vienen de Andalucía, más concretamente de Úbeda, Jaén, tierra de olivos orientada hacia el valle del Guadalquivir, y adoptan el Blues como su lenguaje de expresión natural. No hay nada forzado en ello, el Blues fluye por su sangre con la misma naturalidad con que tocan sus instrumentos. La cosa es simple, tan solo una batería, una guitarra de semicaja, y un palo clavado a un barreño que hace las funciones de bajo. Parece simple pero no lo es, detrás de esa aparente sencillez hay muchos ensayos y sobre todo amor hacia una música que mucha gente creía muerta. Nada más lejos de la realidad, Guadalupe Plata llenan las salas de conciertos allá donde van, y gustan a un grupo de gente cada vez más amplio. Algo está cambiando y eso está bien.

Guadalupe Plata tienen un par de discos: un mini LP de 10 pulgadas, y un reciente LP que todavía no ha sido materializado en soporte físico, aunque se puede descargar en su web (al igual que el 10”). Las canciones siguen la iconografía de lo absurdo, grotesco e incluso apocalíptico, como tomarte la última copa en un tanatorio, buscar refugio en un prostíbulo de mala muerte, o convivir con la comunidad “Freak” de un bar de estación, todo inundado por un oscuro y malsano sentido del humor, en la más pura tradición de la Catrina, símbolo mexicano que representa la muerte de manera satírica con sus dosis de superstición y misticismo. Casualmente el inventor de la Catrina fue José Guadalupe Posada.

El citado primer 10” pulgadas se compone de seis tremendas canciones, toda una declaración de principios demoniacos, “seis” según la biblia es el número más imperfecto, el número del Diablo. Por eso, no podía ser de otra forma que el disco empiece por “I’d Rather be a Devil”, retorcida elegía inundada por un eco sobrenatural, primigenio y arcaico, pero también insano y eléctrico. “Satan la tenía guardada y la fundió en plata”, reza la estupenda contraportada del disco, mientras una mujer nos muestra las seis canciones escritas en lápida. Unos cantos tribales introducen el siguiente tema, “En este cementerio”, sólido latigazo que no oculta el peso de Elmore James, con frases cargadas de directo doble significado (“Nena nena nena nena sácame a bailar, que tengo los huesos tiesos, ya no lo puedo aguantar”). “Baby me vuelves loco” arranca con un grito desesperado, es un lascivo Boogie conducido por un mugriento Saxo en choque frontal con la distorsionada guitarra de Perico. “500 mujeres encima de un coco, 500 perros, 500 monos” así abre la hipnótica “500 Mujeres”, una barbaridad llena de surrealistas referencias, poderosa y pantanosa, saturada con desfiguradas y precisas muecas de guitarra Slide. “Jesus está llorando” regurgita toda la fuerza de los Yardbirds, con el ideólogo de la guitarra eléctrica Jeff Beck al frente, en un acerado lamento cargado de bilis. El disco termina con la alucinada “Oh my wai”, chatarrero invocación a un Billy Childish trasladado al pasado entre cantos Espirituales y campos de algodón.

“Tú familia no te olvida”, así dice el texto de la portada, críptico epitafio para un grupo que crece en cada concierto y en cada escucha, que esperemos nos sigan proporcionando buenos momentos por muchos años. De momento si aún no los habéis escuchado, aquí en su web, podéis descargaros gratis sus fascinantes canciones. Buen provecho.

Grandioso video

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2 comentarios to “Guadalupe Plata”

  1. Joven Frodo Says:

    Estupenda entrada, para variar. A mí me parecen un grupo fantástico, con un directo explosivo y muy intenso. Estoy esperando que aparezca el LP físico para comprarlo (el 10" ya lo tengo). Por cierto, en «500 mujeres» yo entiendo «porros», no «perros». ¡Salud!

  2. Pepo Says:

    Hola Joven Frondo, completamente de acuerdo. Apabullantes en directo y con una puesta en escena coherente con su actitud: serios, oscuros y sin ningún tipo de pose. Jeje, en cuanto a "porros"-"perros", es verdad que hay ciertas dudas. Yo me inclino por "perros", depravado que es uno…saludos!

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