Archive for 28 diciembre 2011

Nikki Sudden, "Teenage christmas"

diciembre 28, 2011

Este año el mensaje navideño lo canta un auténtico Rey, ni más ni menos que Nikki Sudden, mártir “maldito” del Rock and Roll, poeta eléctrico, sensible trovador; un pura sangre cruzado con el romanticismo callejero de Johnny Thunders, la conmovedora sensibilidad de Ronnie Lane, el descaro canalla de Keith Richards o la sarcástica ironía de Lou Reed. Ya sea como Swell Maps, Jacobites o en solitario, Nikki Sudden supo crear su universo particular repleto de pasionales canciones y emocionantes medios tiempos donde cada acorde tiene un significado que arropa a esa voz tan sentida.

“Teenage christmas” es un maravilloso villancico de 1986 que grabaron The Jacobites, grupo que Sudden formó con Dave Kusworth y su hermano Epic Soundtracks. La versión oficial del tema está alimentada de vitaminas Pop sintetizadas por contundentes guitarras eléctricas; pero no hace mucho, se coló otra mucho más sosegada y acústica como tema extra de un disco recopilatorio del grupo (“The Ragged school”). Una delicia gobernada por guitarras acústicas, con Nikki Sudden en su papel de “Dandy” de los bajos fondos, pero sobrado de elegancia y categoría, tan cerca de los románticos “perdedores” como lejano de lo convencional, y todo sin necesidad de echar mano de artificiales golpes de efecto e innecesarias acrobacias técnicas. Con tan solo un par de guitarras acústicas, The Jacobites fueron capaces de escribir un perfecto manual de como fabricar “magia” durante los tres minutos que dura la canción.

… Y de nuevo se nos va otro año. Para el que escribe ha sido un buen año, no hay razón para quejarse, uno se siente querido, disfruta de salud, y mantiene intacta esa fascinación por la música, las películas y los libros, tres pequeños manuales de supervivencia para alimentar el espíritu. Una paz que a veces se ve quebrantada por esas interferencias externas que se empeñan en amargarnos la vida, y que intentan inyectarnos el miedo en vena con palabras como “crisis” y “recesión”… Y aunque una canción, un libro o una caricia no puedan arreglar el mundo si pueden salvar vidas. Suerte a todos con el próximo 2012, que esto no ha hecho más que empezar…

“Teenage Christmas”

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Night Beats

diciembre 19, 2011

Una de las sorpresas de este 2011 ha sido el debut de Night Beats para Trouble in Mind Records, y es que cuando se trata de alguna recomendación de Oscar nada puede fallar. Night Beats son un “power-trío” procedente de Seattle, y recogen el testigo de grupos de los 60 como la Magic Band del Capitán Beefheart, la Experience de Jimi Hendrix, los Pink Floyd de Syd Barrett, y sobre todo los 13th Floor Elevators con Roky Erickson, con un gran parecido en la voz. Lo que presentan Night Beats es música arriesgada e inflamable, oscura y experimental, pero sin olvidarse de las raíces primarias de los viejos Bluesmen, con una vuelta más de tuerca en el uso de la electricidad, creando un sonido más incisivo e hiriente. Night Beats caminan por un espinoso camino repleto de música psicodélica, y dibujan un fresco retrato de “Garage” nutrido de malas vibraciones sonoras, pero con una energía fuera de lo común, como si se tratara de los hermanos pequeños de Dead Moon.

Como decía Oscar en su blog, estos chicos no se andan por las ramas, su concepto de psicodelia está firmemente asentado en la inmediatez del “Garage-Punk”, y no en somnolientos desarrollos instrumentales, crean unos ambientes y texturas tan fulminantes como una intensa descarga de electricidad que penetra en el sistema nervioso desde las primeras escuchas. Night Beats presentan en su alucinado LP homónimo una colección de canciones alimentadas de los ingredientes más ariscos de la música Pop. Sobre una base rítmica sólidamente asentada, su guitarrista teje una compleja tela de araña llena de correosos acordes y desquiciados acoples que dejan huella.

Por si la duda asoma, “Puppet on a string” lo deja claro, es un bestial comienzo digno del grupo más oscuro salido de las catacumbas de los 60, “Ain’t Dumbo” fabrica un desquiciado misil de “Garage” teledirigido contra las convencionales formas musicales. “Dial 666” es un trallazo de directo Rock and Roll clásico, que nos prepara para “The Other side”, tema marcado por un repetitivo “Riff”, escusa perfecta para dar rienda suelta a las locuras del guitarrista en forma de acoples y distorsión. “Useless game” recuerda a la inolvidable Velvet Underground combinada con la más actual Miss Alex White, y el resultado es fantástico. La ultra-ácida “Dewayne’s drone” posee la llave que abre la puerta de la música psicodélica más radical y brutal a riesgo de no regresar jamás de un mal viaje.

“Hallucinojenny” (¡que gran título!) transforma a Night Beats en unos dementes T. Rex pasados de vueltas. “Ain’t a ghost” no baja el pistón, y poco a poco se desboca hasta desembocar en un delirio de electricidad, y entonces surge la excusa perfecta para coger aire con algo más tranquilo, un gran tema llamado “Meet Mr. Fork”, más cercana al Folk-Rock psicodélico según las maneras de, por ejemplo, los Cynics del “Twelve flights up”. La inquietante melodía del bombazo “War Games”, conduce hasta “High noon blues”, un ortodoxo blues seco y arrastrado, que repta con “slide” y experimenta con ráfagas de distorsión. “Little War in the Midwest” cierra el disco como un incendio provocado a lo largo de cinco minutos, y pone como colofón que estos Night Beats son una cosa muy seria. Sencillamente impactantes.

Nick Lowe

diciembre 13, 2011

El próximo viernes 16 actúa Nick Lowe en Madrid, y seguro que será un gran día. Desde hace tiempo por aquí a este hombre se le aprecia, y mucho, y muchos son los discos, grupos propios y ajenos (en calidad de productor) con los que se ha involucrado a lo largo del los años. Desde finales de los 60 Lowe ha ido escalando las más altas cimas de la música Pop. Brinsley Schwarz definió a principios de los 70 el Pub Rock a golpe de cerveza y fabulosas canciones, y seguro que el viernes cae algún clásico como “Peace, love and understanding”, y nos emocionaremos. Tras pasar página a los Brinsleys en 1975, Nick Lowe se lanza a su carrera en solitario con discos tan fundamentales como “Jesus of cool”, “Pure Pop for now people” o “Labour of lust”, y quizás el viernes suene la escalofriante “Marie Provost”, o “So it goes” que fue la primera canción que escuché suya (gracias a un tío grande como Tomi), que aún sigue bombeando emoción; o también puede que asome en el repertorio “Little Hitler” o “Without love”, y fijo que cae su gran éxito “Cruel to be kind” tan delicioso como si sonara en el tocadiscos de casa por primera vez. Son tantos temas maravillosos que uno cuenta los minutos para la cita del viernes con impaciencia.

Paralelamente a su trayectoria en solitario, y aprovechando su banda de acompañamiento de los 70, el super grupo formado por el también fenomenal Dave Edmunds, Nick Lowe protagoniza con Rockpile, desde mi punto de vista, uno de los momentos definitivos del Rock and Roll de vieja escuela, combinado las sensibles melodías heredadas de sus “hermanos mayores” de los años 60, con un desbordante Rock de sabor clásico que surca a su libre albedrío músicas llenas de vitalidad, con una crisol de sonidos que recupera los buenos momentos y aleja las penas. Solo editaron un disco (“Seconds of pleasure”), pero suficiente para convertirse en un favorito personal, del que quizás Nick Lowe toque el viernes “Heart” o “When i write a book”.

En cuanto a su situación actual, se puede decir que Nick Lowe a sus sesenta y pico goza de una situación artística envidiable, quizás no tan vibrante como en los viejos tiempos de los 70, pero sí en cambio más madura y relajada, pero nunca acomodada. Cada nuevo disco es como una ráfaga de frescura capaz de emocionar, un viaje de placer seguro hacia la música Pop en todas sus acepciones, ya sea ejerciendo de Crooner, o probándose ese inmaculado traje de música Soul que le queda tan bien, sin renunciar al preciosismo de la canción Country, y siempre con esa voz cálida capaz de emocionar a todo aquél que esté dispuesto a escuchar su música con el corazón, y no como simple sonido de fondo. Sea como fuere, el viernes 16 va a ser un día especial en el calendario del casi agotado 2011, y es que con toda probabilidad será el concierto del año.


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