Archive for the ‘conciertos’ Category

Nick Lowe

diciembre 13, 2011

El próximo viernes 16 actúa Nick Lowe en Madrid, y seguro que será un gran día. Desde hace tiempo por aquí a este hombre se le aprecia, y mucho, y muchos son los discos, grupos propios y ajenos (en calidad de productor) con los que se ha involucrado a lo largo del los años. Desde finales de los 60 Lowe ha ido escalando las más altas cimas de la música Pop. Brinsley Schwarz definió a principios de los 70 el Pub Rock a golpe de cerveza y fabulosas canciones, y seguro que el viernes cae algún clásico como “Peace, love and understanding”, y nos emocionaremos. Tras pasar página a los Brinsleys en 1975, Nick Lowe se lanza a su carrera en solitario con discos tan fundamentales como “Jesus of cool”, “Pure Pop for now people” o “Labour of lust”, y quizás el viernes suene la escalofriante “Marie Provost”, o “So it goes” que fue la primera canción que escuché suya (gracias a un tío grande como Tomi), que aún sigue bombeando emoción; o también puede que asome en el repertorio “Little Hitler” o “Without love”, y fijo que cae su gran éxito “Cruel to be kind” tan delicioso como si sonara en el tocadiscos de casa por primera vez. Son tantos temas maravillosos que uno cuenta los minutos para la cita del viernes con impaciencia.

Paralelamente a su trayectoria en solitario, y aprovechando su banda de acompañamiento de los 70, el super grupo formado por el también fenomenal Dave Edmunds, Nick Lowe protagoniza con Rockpile, desde mi punto de vista, uno de los momentos definitivos del Rock and Roll de vieja escuela, combinado las sensibles melodías heredadas de sus “hermanos mayores” de los años 60, con un desbordante Rock de sabor clásico que surca a su libre albedrío músicas llenas de vitalidad, con una crisol de sonidos que recupera los buenos momentos y aleja las penas. Solo editaron un disco (“Seconds of pleasure”), pero suficiente para convertirse en un favorito personal, del que quizás Nick Lowe toque el viernes “Heart” o “When i write a book”.

En cuanto a su situación actual, se puede decir que Nick Lowe a sus sesenta y pico goza de una situación artística envidiable, quizás no tan vibrante como en los viejos tiempos de los 70, pero sí en cambio más madura y relajada, pero nunca acomodada. Cada nuevo disco es como una ráfaga de frescura capaz de emocionar, un viaje de placer seguro hacia la música Pop en todas sus acepciones, ya sea ejerciendo de Crooner, o probándose ese inmaculado traje de música Soul que le queda tan bien, sin renunciar al preciosismo de la canción Country, y siempre con esa voz cálida capaz de emocionar a todo aquél que esté dispuesto a escuchar su música con el corazón, y no como simple sonido de fondo. Sea como fuere, el viernes 16 va a ser un día especial en el calendario del casi agotado 2011, y es que con toda probabilidad será el concierto del año.

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Mavis Staples

julio 12, 2011

Mavis Staples para mí es de las pocas leyendas que quedan en pie. Inició su carrera a principios de los 50 con Staple Singers, grupo familiar de padre y hermanas, con Mavis como voz solista. Inicialmente se limitaron a la música Gospel, pero desde principios de los 60 su encuentro con Martin Luther King fue decisivo, no solo en lo musical, los Staple Singers estuvieron comprometidos totalmente con el Movimiento por los Derechos Civiles, que trató de derribar las barreras segregacionistas empezando por las infames leyes de “Jim Crow”, objetivo que consiguieron pero a un precio demasiado alto. “Represión” y “estupidez humana” destrozaron la vida de muchos hermanos y hermanas cuyo único delito fue haber nacido con otro color de piel. Por desgracia parece que aún no hemos aprendido la lección.

En la segunda mitad de los 60 dicho Movimiento por los Derechos Civiles estaba en pleno auge, y propicia que la estancia de los Staples Singers en Stax records esté plagada de grandes discos que les catapulta directamente al estrellato y éxito masivo. Posteriormente, tras la banca rota de la Stax a mediados de los 70, debido a la megalomanía de un ambicioso Al Bell, los Staples van de discográfica en discográfica, pero ya no es lo mismo. Atrás quedan los días de gloria del pasado y el grupo se separa finalmente a mediados de los 80.

Mavis, la pequeña de los Staples, continúa publicando discos en solitario, pero los años ochenta no son la mejor época para estilos como Soul, Blues o Gospel. A pesar de todo, Prince, por entonces una gran estrella, echa una mano a Mavis produciendo y editando en su discográfica un par de discos que pasan con más pena que gloria. En 1996 Mavis publica un disco de gospel y espirituales tributo a Mahalia Jackson, pero no es hasta el 2004 cuando comienza el resurgir de la artista, primero con “Have a little faith” (Alligator records), pero sobre todo “We’ll never turn back” del 2007 la trae de nuevo a la actualidad musical. Es un soberbio disco conceptual sobre los Derechos Civiles, en una época convulsa donde se pisotean los derechos de un país entero como Irak, en una guerra ilegal contra el terrorismo. “We’ll never turn back” lo produce Ry Cooder, y es una deliciosa colección de temas tradicionales en su mayoría, donde la voz de Mavis desprende emoción en cada instante, y no es que Mavis Staples reproduzca un estilo concreto de música de raíces, sencillamente habla a la perfección el lenguaje del Blues, Soul y Gospel con desbordante credibilidad.

En el 2008, aprovechando el tirón de gracia de Mavis, traducido en premios, reconocimientos, buenas críticas y un montón de actuaciones, sale a la luz un disco en directo de título “Live: hope at the Hideout”. Lo que aquí se cuece nada tiene que ver con medianías ni con versiones descafeinadas de su cancionero, como muchas veces sucede en este tipo de discos. En “Hope at the Hideout” Mavis Staples juega en casa, en su Chicago natal, y triunfa por todo lo alto. Se nota que el público la quiere y la respeta, y eso hace que la cosa funcione desde el primer minuto, como un acto litúrgico lleno de alegría y belleza tocado con el dinamismo del mejor Rhythm and Blues, y propulsado por una banda en estado puro que comprende su música de manera excepcional. Tan solo un bajo, guitarra, batería, y coros ocasionales; una banda impresionante que respeta los silencios en los momentos más emocionales, y pisa fuerte cuando hay que rockear más duro, convirtiéndose en una infalible máquina de primitivo Rock and Roll. Mavis Staples disfruta cantando, y es capaz de transmitir esa sensación al oyente, parece no ser consciente de estar grabando un disco en directo, cuenta historias en un ambiente íntimo y relajado, se olvida de micrófonos para cantar a pelo, bromea, y en definitiva es capaz de crear una atmósfera llena de magia. Tal es así, que cuando termina el disco uno afirma aquello de “ojalá hubiera estado allí”.

Afortunadamente dentro de muy poco la tendremos por España, y para mí es uno de los conciertos más esperados. No siempre se tiene la suerte de ver a una leyenda viva de la música popular, y encima si el recinto es de mediano aforo, lejos de la frialdad de pabellones, la cosa promete mucho más, y más cuando esta mujer de 72 años está en uno de sus mejores momentos artísticos.

El calendario de las fechas españolas lo podéis encontrar Aquí

Roy Loney, "Fast and Loose"

febrero 1, 2010

Roy Loney, nacido en 1946, al contrario que otros de su generación, sigue “Rock and Rolleando” con la misma calenturienta intensidad de sus inicios. En sus más recientes grabaciones continúa haciendo gala de la misma frescura que a finales de los 60, cuando formó parte de los imprescindibles Flamin’ Groovies, o posteriormente a finales de los 70, cuando inició su brillante etapa en solitario. El bueno de Roy tiene ya 64 años, pero nada ha cambiado, sigue haciendo lo que mejor sabe hacer, Rock and Roll de la vieja escuela, aquél que enseñaban maestros como Elvis, Robert Johnson, los Kinks, Chuck Berry, Buddy Holly, Don Gibson, MC5, Beatles o the Who.

Roy Loney fundó los Flamin’ Groovies en el San Francisco de 1965 (junto con Cyril Jordan), una de las bandas más infravaloradas que han existido, pero también más queridas por un nutrido grupo de fans. Los Flamin’ Groovies eran pasión, emoción, nervio, pero sobre todo diversión, faceta que el Rock and Roll jamás debería perder; al fin y al cabo esto es solo música y estamos aquí para pasar un buen rato y olvidarnos de los problemas, al menos durante los 40 minutos que pueda durar un LP de los Groovies. “Sneakers”, su primer mini lp autofinanciado, daba muestras de su grandeza, pero a partir de “Supersnazz” (1969) los Groovies se mostraron como una “rara avis” que revivían el Rock and Roll clásico, ajenos a la “contracultura” y las eternas “Jams”. En 1970 los Groovies se dieron una vuelta por Detroit y volvieron a San Francisco con las espaldas bien cargadas de Rock and Roll inflamable que entonces practicaban MC5 y Stooges. Influidos por estos sonidos, parieron dos “criaturas” básicas; solo con citar “Flamingo” y “Teenage head” se me ponen los pelos como escarpias. Por cierto, estos dos álbumes han sido reeditados recientemente por Norton records, sello insensible al desaliento que lleva predicando la palabra de Esquerita y Hasil Adkins desde hace casi 25 años.

En 1972 Roy Loney abandonó a los Groovies en su mejor momento, pero no hay problema, por suerte el incombustible Cyril Jordan (el otro Groovie mayor) continuó con el grupo al que dio un giro más Pop con resultados tan brillantes como la etapa Loney, pero eso ya es otra historia que algún día contaremos.

Los años pasan hasta 1978. Loney desempeña otros trabajos, pero como el maligno bicho del Rock and Roll le pica donde más le duele, decide retomar su carrera en solitario. Desde el imprescindible primer LP, “Out after dark”, acompañado por los Phantom Movers, con viejos miembros de los Groovies, pasando por su etapa con los Longshots, un super grupo de Seattle con gente de Young Fresh Fellows, hasta llegar a su reciente idilio con los donostierras Sr. No, con los que ha grabado un gran disco el año pasado, la carrera de Roy Loney no ha hecho más que seguir creciendo, sencillamente es soberbia, y salvo algún raro desliz, jamás ha dado un paso en falso. Hay una verdad universal, Roy Loney ha nacido para “Rock and Rollear” hasta el final, con unas ideas tan claras como insobornables.

Entre todo el tesoro que es la discografía de Roy, es difícil quedarse con un disco favorito, casi todos son sólidas obras que componen un trascendental “todo”, y separar uno del resto sería inconcebible. Teniendo esto presente y puestos a “mojarse” y reivindicar algún disco suyo, en mi caso sería “Fast and Loose” de 1983. Esta obra lleva años descatalogada y bien merecería una reedición en condiciones. En los trece temas que contiene el disco, la banda se desliza ágil y repta hasta la conciencia del oyente, y como quién no quiere la cosa estas canciones te inundan el alma de una extraña alegría y sensación de optimismo. “Fast and Loose” es dinámico Rock and Roll en el sentido más amplio del término; toca numerosos estilos de ascendencia clásica: veloz Rock and Roll con saltarines pianos, un precioso medio tiempo Country con aroma a Pop, se le escapa algún riff a lo Bo Diddley mezclando influencias latinas, tampoco se olvida del Rhythm and Blues de Nueva Orleans con sección de vientos incluida, e incluso en otro tema, se aproxima peligrosamente a Devo, pero en lugar de sintetizadores hay crujientes guitarras. En general el disco está más cercano al cálido Pub donde sirven cerveza fresca, que a los garajes con sus desbocadas guitarras. Por otra parte a Roy Loney siempre le ha encantado hacer versiones de temas ajenos en sus discos, y “Fast and Loose” no es ninguna excepción. Se merienda “Driving Wheel” de T-Bone Burnett, hace una nueva re lectura del “Teenage Head” de los Groovies, que aunque no es tan brillante como el original, resulta efectiva y convincente, y para despedirse que mejor que tocar un viejo tema del maestro, del único e irrepetible Chuck Berry, sin el cual nada de esto tendría sentido, ni Roy Loney, ni los Flamin’ Groovies, ni los Stones ni nada de nada.

Quién nunca haya visto en directo a Roy Loney, la próxima semana tiene una oportunidad única, ya que nos visita acompañado de los incendiarios Sr. No, y por si fuera poco, también se traen a los vibrantes Hi-Risers desde Rochester, o lo que es igual, una de las grandes bandas actuales de guitarras que tan pronto te tocan un tema de Rockabilly, Power-Pop, Surf o cualquier estilo que se les ponga por delante. En definitiva, estos conciertos son una cita ineludible que nadie se debería perder.

– Martes 9 de Febrero. Santiago. Sala Nasa. Aniversario A Reixa Bar.
– Miércoles 10 de Febrero. Madrid. Sala El Sol.
– Jueves 11 de Febrero. Donosti. Gazteszena.
– Viernes 12 de Febrero. Durango. Plateruena.
– Sábado 13 de Febrero. Barcelona. Sala [2] de Apolo. Fiesta Ruta 66.

Un par de muestras de “Fast and Loose” para entrar en calor: “Slippin out the back” y “The mop flops”


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